Facsímil: Reproducción fotomecánica exacta de una estampa o un dibujo. Algunos autores aplican el término a las estampas del siglo XIX obtenidas a partir de tacos de madera grabados mediante la técnica de xilografía sobre los que se ha calcado previamente un dibujo de línea. En estos casos, la fidelidad de las estampa respecto a su modelo es tal que recibe la denominación de facsímil. Pero siendo rigurosos con su definición, el producto de cualquier procedimiento manual de grabado no puede ser nunca un facsímil, ya que por muy diestro que sea el grabador, jamás podrá conseguir una copia exacta del original.
Un facsímil, también llamado facsímile, es una copia o reproducción muy precisa, casi perfecta, de un documento generalmente antiguo y de gran valor, como un libro, un manuscrito, un mapa o un dibujo a mano alzada. El término proviene del latín "fac simile", que significa "hacer parecido". Para conseguir realizar este tipo de reproducciones de alta calidad lo más habitual es utilizar técnicas fotográficas y de serigrafía que permiten imitar fielmente los colores, tamaño, defectos y matices del documento original. Esta técnica no se suele aplicar a objetos tridimensionales o pinturas que tengan relieve, como por ejemplo pinturas al óleo.
Los facsímiles suelen ser utilizados como medida de seguridad en museos y bibliotecas para permitir que los usuarios tengan acceso a una copia exacta del documento original sin arriesgarse a que éste sea robado o se deteriore con el tiempo. La mayoría de bibliotecas nacionales ponen a disposición del público facsímiles de sus documentos más valiosos quedando los originales reservados para usuarios que soliciten expresamente una autorización.




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